Industria

la barraca25 ESPECIAS E INFUSIONES

Han pasado más de cien años desde que el comercio del azafrán convirtió a Novelda en la ciudad donde se concentra la mayor parte de la industria española dedicada a la elaboración, envasado y comercialización de azafranes, especias e infusiones. Y desde entonces hasta nuestros días el desarrollo de esta industria ha sido uno de los pilares básicos de la economía de nuestra ciudad, aunque paradójicamente, por razones de climatología, aquí nunca se haya cultivado ninguna de las especias que con tanto mimo envasamos.

El origen de esta exitosa empresa se remonta a principios del siglo XIX, cuando el azafrán era uno de los artículos que comercializaban los noveldenses, que ya contaban con toda una infraestructura generada por el comercio de todo tipo de géneros y mercancía que tenían salida hacia Sevilla y Málaga para embarques destinados al mercado americano, y hacia Valencia y Barcelona para el mercado europeo. Mientras tanto, en Valencia se creó la Lonja del Azafrán desde donde se controlaba y comercializaba casi toda la producción del mismo; aunque era cultivado en Albacete y Aragón, allí es donde iban nuestros comerciantes a proveerse de la preciada especia.

La compra del azafrán en aquellas tierras era toda una aventura; de pueblo en pueblo y de casa en casa. Con los corredores que había en cada pueblo se negociaba el precio de la onza (28’75gr) y se llenaban cajas de madera para ser expedidas a los almacenes de Novelda por ferrocarril.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la gran demanda de azafrán por parte del mercado indio, revoluciona el sector. En principio los comerciantes hindúes reciben el azafrán a través de agentes comisionistas de Marsella (Francia) y Londres (Reino Unido) lo que hace que los comerciantes noveldenses se establezcan en aquellas plazas tanto con sucursales propias como asociándose con comerciantes de aquellos países. Por estas fechas algunos noveldenses empiezan a viajar a India para conocer este fabuloso mercado, pues los hindúes consideran sagrado el azafrán y lo emplean en sus oraciones y ritos diarios.

De este modo son posteriormente las propias casas importadoras de la India las que van a contactar con los remitentes de Novelda, buscando así acceso directo al producto.

A finales del siglo XIX, se desarrolló una producción de sustitutos y sucedáneos del azafrán para poder acceder a los mercados que, por poder adquisitivo, no podían consumir azafrán en su estado más puro y aparecen las clases llamadas “mixed”, mezclas elaboradas con las partes amarillas y blancas de la planta. Es también en esta época cuando la unión de varias empresas familiares impulsa aún más el negocio, pues al asociarse varias empresas con el propósito de exportar a la India, eliminan la competencia que hasta entonces se hacían entre ellas dando como resultado un negocio más rentable.

También es la época en que, ante la necesidad de diferenciación en un mercado cada vez más competitivo, fueron apareciendo las distintas marcas con dibujos y colores más fáciles de reconocer para el consumidor final, dando prestigio y distinción a los azafranes, que comienzan a envasarse en cajitas metálicas litografiadas.

En la primera década del siglo XX, la fuerte demanda de esta especia en España hizo que el precio subiera de forma desorbitada, y apareció un sustituto mucho más económico: el colorante alimentario. Al mismo tiempo, y con la innovación de la “carterita” (envoltorio de papel en forma de sobre o cartera pequeña que lleva la dosis necesaria para dar sabor y color a una comida) , pequeños comerciantes de Novelda empiezan a salir por las distintas ciudades de España con las maletas llenas de estas carteritas de a 5 céntimos (de peseta) para su venta, con un distintivo de marca y dibujo para diferenciarlo de la competencia. Entre 1920 y 1960, estas carteritas dan lugar a la creación en Novelda de decenas de “porches” (nombre con el que se conocen familiarmente los almacenes donde se trabaja el azafrán, ya que desde antiguo se hacía en la parte alta de la vivienda habitual en espaciosas habitaciones dedicadas a esa actividad).

Estos “porches” demandan mano de obra, siendo la de la mujer la que adquiere mayor protagonismo en este sector, pues cientos de mujeres se dedicaban a liar carteritas para contribuir con otro sueldo a la economía familiar. El convenio establecía que las mujeres debían llenar y envasar un mínimo de 2.300 carteritas de azafrán o colorante en las 8 horas de jornada laboral, aunque la habilidad de la mayoría de las trabajadoras les permitía liar hasta 4.000 o más unidades al día con lo que obtenían una paga “extra”. Por aquellos años se celebraba incluso un concurso de destreza en el oficio.

A partir de 1963 se inicia en Novelda una revolución del sector con la invención de una máquina automática que llenaba 3.500 carteritas a la hora. Este invento fue obra de D. Francisco Martínez Díez, mecánico de motocicletas de Novelda, que modificó el funcionamiento de una máquina italiana hasta convertirla en una “máquina de carteritas”.

A partir de este momento, y con la evolución del consumo en los años 70 y 80, se plantean nuevos retos a los empresarios, que en la mayoría de los casos son los descendientes de los fundadores, pues tradicionalmente el negocio fue pasando de padres a hijos. Surgen nuevos envases de cristal y plástico, surge el “botecito de especias”, que también nace en Novelda, y se diversifican los productos a envasar y comercializar: infusiones, tés de todo tipo, edulcorantes, preparados sazonadores para comidas…

Y así hasta nuestros días, presentando diseños cada vez más vanguardistas, nuevos formatos y nuevos sabores, y haciendo que el comercio de las especias siga siendo uno de los principales motores de la economía de nuestra ciudad. Nuestra industria ha crecido, siendo nuestras empresas líderes en los mercados nacionales, además de estar presentes en los 5 continentes.

Han pasado más de cien años, pero los “açafraners” de Novelda no han perdido su carácter emprendedor y aventurero transmitido por sus mayores.

APRECOIN, Asociación provincial de empresarios de especias, condimentos e infusiones de Alicante.

IMG_3764 MÁRMOL

En la provincia de Alicante se encuentran los centros de marmolistas de Novelda, Pinoso, Monforte del Cid, Monóvar, Algueña y La Romana. Esta concentración de riqueza natural ha sido la base para el desarrollo del núcleo productor y elaborador del mármol y piedras naturales más importante de España y uno de los más sobresalientes del mundo, siendo Novelda la de mayor capacidad elaboradora.

Hoy en día podemos sentirnos legítimamente orgullosos del hecho de que más del 90 de la producción provincial es desarrollada por las empresas extractoras y elaboradoras que se agrupan en Mármol de Alicante, Asociación de la Comunidad Valenciana, con sede en Novelda.

La importancia de este sector para la economía de la provincia, se pone de manifiesto con los 30.000 puestos de trabajo que mantiene, directa e indirectamente. A ello contribuye de forma decisiva la moderna visión del empresario del mármol que, en los últimos años, ha hecho el esfuerzo de reinvertir alrededor de 120 millones de euros, en una modernización de maquinaria e instalaciones que nos sitúa en el grupo de cabeza de las industrias tecnológicamente más avanzadas del mundo.

Gracias a este esfuerzo inversor, sumado a la calidad de sus productos y a la labor de promoción internacional, se ha conseguido que los empresarios del mármol de la ciudad de Novelda, exporten más del 60 del total que España comercializa en el exterior, situando a este sector en segundo puesto tras el tradicional liderazgo provincial del calzado.

Día a día, la Asociación trabaja en la representación y promoción en los mercados exteriores, así como en la gestión y consecución de ayudas de los organismos oficiales españoles, para llevar a cabo acciones que, de otra forma, serían difíciles de abordar.

Algunas de las actividades de promoción nacional e internacional, llevadas a cabo por la Asociación Mármoles de Alicante, son: las ediciones del «Día del Mármol»; la presencia en Ferias internacionales con stand propio; la asistencia en presentaciones y Congresos Internacionales; la edición de catálogos, videos, cd, libros y publicaciones, en la que destacamos la revista «Mármol de Alicante, Asociación de la Comunidad Valenciana» y el libro “Yo, El Mármol”, y la abundante presencia en medios de comunicación y foros académicos relacionados con la arquitectura y la construcción. En el capítulo de Formación Profesional, se vienen impartiendo diversos cursos, seminarios y conferencias, de interés para los asociados, y -además de otros logros- se gestionan eficazmente subvenciones puntuales para las empresas y para la Asociación.

La Unidad Técnica del Mármol, recientemente inaugurada, aporta al sector servicios de investigación, desarrollo e innovación, tan necesarios en estos momentos de dura competencia, hasta tanto se cuente con la creación definitiva del Instituto que pronto será una realidad, teniendo en cuenta el interés del Ayuntamiento de Novelda que ya tiene cedidos los terrenos en una ubicación idónea.

La creación de un vertedero y depósito de residuos del mármol en cuyo proyecto se está trabajando, verá pronto la luz, como también el reciclaje de buena parte de los mismos, contribuyendo con ello al desarrollo sostenible del medio ambiente.

En general y con objetivo prioritario, se presta especial atención a todos los proyectos orientados a sensibilizar, informar y convencer a los arquitectos y otros grupos de prescriptores y compradores potenciales de los mármoles y piedras que elaboran las empresas. Se dedica un gran esfuerzo para que la industria de la piedra ornamental crezca y constituya cada más, «la piedra de toque» del desarrollo económico de Novelda y resto de la Comunidad Valenciana y, por extensión, de creación de riqueza para toda ella.

Mármol de Alicante, Asociación de la Comunidad Valenciana

IMG_1460 UVA DE MESA

En la ciudad de Novelda, se concentra la mayor parte de la industria española dedicada a la elaboración, envasado y comercialización de condimentos, especias e infusiones.

Esta tradicional actividad se inicia en Novelda durante el pasado siglo con el comercio del Azafrán, que se cultiva fundamentalmente en La Mancha pero se elabora y comercializa en Novelda, desde donde se comienza a exportar a todos los países del mundo que demanda esta preciada especia.

Pero sin duda alguna, el proceso más espectacular que ha afectado al territorio municipal de Novelda, ha sido, con diferencia, la sustitución de la agricultura de secano tradicional por la agricultura de regadío moderna.

En este proceso se ha acentuado la función de Novelda como capital agrario- comercial del Medio Vinalopó, y como municipio pionero en transformaciones y renta agraria.

La asunción de este tipo de agricultura de clara vocación comercial y exportadora se sitúa ya en la década de los años cincuenta, con el cultivo de la uva de mesa embolsada de la variedad «Aledo», con un sistema de cultivo muy peculiar en el que la plantación sigue los trazos rectilíneos que impone un emparrado de hilos metálicos dispuesto en «espaldera»; así mismo, cada una de las uvas es introducida cada temporada en el interior de unos sacos de papel que la protegen de las inclemencias del tiempo y de los tratamientos fitosanitarios, además de propiciar una colaboración uniforme de la uva que adquiere tonos «amarillos céreos», muy apetecidos por los compradores. Con todo ello, se ha configurado un vasto espacio de regadío en uva de mesa que ha pasado de ocupar 1.000 Has. en 1960 a unas 2.100 Has. en el año 2003.