Hay tradiciones que trascienden el paso del tiempo y que, pase lo que pase, siguen latiendo con la misma fuerza. Hoy, miles de noveldenses han vuelto a cumplir con una de las citas más emotivas del año, acompañando a Santa María Magdalena en su tradicional romería de la Bajada.
En un año marcado por las especiales circunstancias que vive el Santuario, la romería ha sabido adaptarse sin perder un ápice de su esencia. La imagen de la patrona ha iniciado su recorrido desde la zona de aparcamiento del Santuario, tras la celebración de una misa de campaña, arropada por el cariño, la fe y la emoción de un pueblo que nunca falta a su encuentro con la Santa.
La Muixeranga dels Valls del Vinalopó, con sus figuras cargadas de simbolismo, y la Colla de la Xaramita Cana han acompañado un recorrido en el que la patrona ha lucido los tradicionales racimos de uva blanca de Diego Martínez Iñesta y uva negra de Antonio Pastor Crespo, ganadores de la elección del ramo celebrada esta mañana, símbolo de una tierra profundamente unida a sus raíces.
Porque la Bajada no es solo una romería; es el sentimiento compartido de generaciones, una tradición que se renueva año tras año y que vuelve a demostrar el profundo vínculo entre Novelda y su patrona.
¡Viva la Perla de Oriente!
¡Viva la Moreneta del Castillo!
¡Viva Santa María Magdalena!

















