El Ayuntamiento de Novelda, a través de la Concejalía de Sanidad, ha intensificado las actuaciones preventivas contra la procesionaria del pino en centros educativos, parques, jardines y otros espacios públicos del municipio. Los trabajos, realizados por la empresa especializada Lokímica, se enmarcan en el programa municipal de vigilancia y control de este insecto, con especial atención al periodo otoñal.
Este plan, que se intensifica tras el verano incluye actuaciones preventivas y combinados técnicas de control: la endoterapia, que consiste en introducir el producto fitosanitario autorizado directamente en el sistema vascular del árbol, y la pulverización, cuya aplicación se adapta a las características y ubicación del arbolado siguiendo criterios técnicos.
Entre los espacios incluidos en esta fase figuran el IES La Mola, los colegios Jesús Navarro Jover, Gómez Navarro y Sánchez Albornoz, el Conservatorio de Danza, el Parque del Oeste, las plazas de San Lázaro y del Cementeri Vell, la avenida Reyes Católicos, el camino Vial Río, el camino de El Molino, el barrio de La Estación y el entorno del centro de la tercera edad. Los trabajos se extienden también a zonas próximas al río Vinalopó y a la ronda CV-84, la vereda del Cucuch, el entorno de los depósitos de agua situados entre las calles Luis Pérez Beltrá y Daira de Bir-Lehlú, y el área del castillo de La Mola.
La concejala de Sanidad, Mélani Sánchez, acompañada por Lidia Nájar, bióloga de Lokímika, ha destacado que “la prevención es fundamental para reducir la presencia de la procesionaria antes de que las orugas alcancen las fases en las que pueden suponer un mayor riesgo para las personas y los animales”.
Sánchez ha recordado que la procesionaria del pino puede provocar irritaciones y reacciones alérgicas en las personas debido a los pelos urticantes de sus orugas, además de lesiones graves en animales domésticos, especialmente en perros. Su ciclo biológico puede variar en función de las condiciones meteorológicas, por lo que la vigilancia resulta fundamental para anticiparse a las fases de mayor riesgo.
Desde la Concejalía de Sanidad se recuerda que la prevención debe extenderse también a viviendas, parcelas y comunidades de vecinos con pinos. Se recomienda revisar periódicamente el arbolado, evitar la manipulación directa de los bolsones y las orugas y recurrir a profesionales especializados cuando sea necesario realizar tratamientos. Asimismo, es importante impedir que niños y mascotas entren en contacto con estos insectos y acudir de inmediato a un veterinario si un animal presenta signos de irritación o inflamación tras una posible exposición.






